Qué enseñas en el portal del paciente
Lo que no publicas se queda en tu panel: borradores, hipótesis, notas internas, facturación, agenda completa. El portal no es un segundo Drive. Es la parte del trabajo que tú eliges enseñar.
Si publicas de más, el cliente se ahoga. Si publicas de menos, vuelve al WhatsApp con «¿me pasas otra vez la dieta?».
En el portal suele encajar el plan vigente, los documentos que acordasteis compartir y la adherencia o mensajes que quieras que vea. En tu panel se quedan versiones viejas, plantillas, consentimientos operativos y el detalle que aún no toca enseñar.
No hace falta una política de veinte páginas. Hace falta que, al cerrar cada cita, sepas qué sale publicado.
Tres fallos habituales: colgar el PDF entero de la evaluación cuando bastaba el plan y dos pautas; dejar un plan antiguo activo en el portal mientras tú ya cambiaste macros o bloques; usar el chat como almacén de capturas. El hilo sirve para dudas. El seguimiento serio necesita su sitio.
En la primera visita basta una frase: «En tu espacio vas a ver el plan activo y lo que yo marque como compartido. Lo demás lo trabajo yo en la consulta.» La gente lo entiende. Muchos agradecen no guardar PDFs en el móvil.
Si mezclas nutrición y entrenamiento, el portal evita el clásico «el nutri me mandó una cosa y el entrenador otra». Tú pagas la herramienta; el cliente entra gratis con tu invitación.
En SynkroBurn publicas desde el panel y cada persona entra a su espacio privado. Lo que no publicas, no se ve. Pruébalo 14 días con tus propios casos.