El cuestionario que prepara el plan
En SynkroBurn no montas un cuestionario a medida. Ya hay uno de la plataforma, pensado para pedir justo lo que el motor necesita antes de generar el plan de nutrición o el de entrenamiento.
Tú eliges el dominio: nutrición, entrenamiento o ambos, según el servicio o al enviarlo a mano. El cliente recibe el enlace por email o lo ve pendiente en su portal. No diseñas preguntas. No peinas un Google Form. Solo decides qué bloque hace falta para ese caso.
El bloque de perfil cubre lo básico de ficha. El de nutrición entra en objetivo, estilo de dieta, ritmo diario, comidas, alergias, intolerancias y lo que conviene no meter en el plan. El de entrenamiento pregunta disciplina, experiencia, días, duración, material, lesiones y meta. Con eso el expediente deja de empezar en blanco.
Cuando el cliente envía las respuestas, SynkroBurn las traduce a datos clínicos y a valores por defecto del motor. Al generar el plan, el asistente ya viene precargado: macros, estilo, restricciones, estructura de entreno… Tú revisas, ajustas y lanzas. No pierdes el criterio; te saltas la transcripción.
Eso es lo que lo distingue de «un formulario previo a la cita» genérico. No es un PDF para leer en la sala de espera. Es la pieza que conecta lo que el cliente cuenta con la generación automática del plan dentro del mismo expediente.
Si lo ligas al servicio de la cita, el aviso sale al confirmar. Si prefieres, lo mandas desde la ficha cuando toque. En ambos casos las respuestas quedan en el historial, cifradas, listas para la siguiente generación.
La prueba de 14 días sirve para verlo con un caso real: envías el cuestionario, el cliente lo rellena y abres el generador de plan ya alimentado. Sin inventar un cuestionario propio.